C'era una volta il west

Hasta que llego su hora. Leone. Bronson. Fonda. Cardinale

La danza de la muerte

Centauros del desierto, Rio Bravo, Grupo salvaje, Sin Perdón... excelentes westerns todos ellos; magníficos, irrepetibles... sublimes tal vez...

Sin embargo, por encima de ellos, un peldañito tan sólo, se encuentra en mi particular santuario cinéfilo esta inconmensurable obra maestra. Un 10. Sin paliativos.

Once upon a time in the west, traducida al castellano como Hasta que llegó su hora me marcó de adolescente, como a una res, a sangre y fuego, y me proporcionó los rudimentos suficientes para convertirme en recalcitrante cinéfilo hasta el fín de mis días.

La exigua carrera cinematográfica de Sergio Leone constituye un modélico ejemplo de evolución cualitativa. El italiano superaba película tras película las expectativas creadas por su propio público forjando trabajos de cada vez mayor envergadura. Tras finiquitar la Trilogía del dólar, Leone decidió oficiar la extremaunción definitiva del spaghetti western. Pero en lugar de optar por la vía rápida y pegarle dos balazos como cualquier cowboy que se precie haría con un caballo malherido, el gran Sergio decidió escenificar una lenta y agónica danza de la muerte. Para ello contó con la inestimable colaboración de un amigo de la infancia, el insigne compositor Ennio Morricone, sin el cual ese efecto multiplicador nunca hubiese sido posible.

Harmónica.- ¿Y Frank?
Snaky.- Nos ha mandado a nosotros.
Harmónica.- ¿Hay un caballo para mí?
Snaky.- Para ti... Jajaja.... Parece ser que hay un caballo de menos...
Harmónica.- Yo diría que sobran dos.

Recomiendo a todos aquellos que jamás hayan experimentado el tan cacareado síndrome de Stendhal a que disfruten y paladeen este filme. Sin nervios. Sin prisas. Degustándolo plácidamente. Secuencias como la llegada de Jill (Claudia Cardinale) a la estación de Flagstone o el duelo final entre Harmónica (Charles Bronson) y Frank (Henry Fonda) son, además de antológicas, excelentes testimonios que constatan de qué manera pueden estimularse sensibilidades tan burdas y cavernarias como la mía. Taylor (Terrasa) Filmaffinity


Trailer: Hasta que llegó su hora