Per un pugno di dollari

Por un Puñado de Dolares. Sergio Leone. Clint Eastwood

Sin un puñado de dólares

Lo que habría dado Sergio Leone en 1964, “por un puñado de dólares” más de presupuesto para producir su primera gran obra titulada precisamente de ese modo, Per un pugno di dollari en su título original en italiano. Bien es sabido que el director italiano quería un actor americano de primera línea para rodar su primer spaghetti western. El protagonista ideal era Henry Fonda, actor con el que tuvo oportunidad de trabajar más adelante en C'era una volta il west, también le interesaban actores de primer nivel como Lee Marvin, James Coburn o Charles Bronson. Sin embargo, por aquel entonces Leone no era un director reconocido y en su continuo deseo por adquirir un actor americano para encabezar la película, tuvo que conformarse con un actor desconocido hasta entonces, un tal Clint Eastwood que había visto en una serie de poco presupuesto denominada Látigo.

El rodaje se hizo en Colmenar y en el desierto de Tabernas (España) en circunstancias muy modestas. Eastwood comentó que sus diálogos eran tan malos que prefirió hacer un personaje de pocas palabras. Además, tiempo después en entrevistas realizadas al propio Clint Eastwood, el actor y director añadió que fue el mismo quien compró el vestuario utilizado en el western. A pesar de que el encargado del vestuario del filme, Carlo Simi, se atribuye la adquisición de las prendas de "el hombre sin nombre", el protagonista ha manifestado abiertamente que fue a un lugar donde vendían ropa en Santa Monica Boulevard y compró esa ropa para la película, el poncho y otros artilugios como el chaleco, los vaqueros y el sombrero. Lo más curioso de todo es que ese poncho tan reconocido por los amantes del cine nunca fue lavado, y Clint Eastwood ha manifestado que debía cuidarlo en detalle durante el rodaje, ya que no había otro poncho similar en caso de deterioro, lo que ponía en peligro el rácord del filme. Más destacable si cabe es que ese mismo poncho acompañó a Eastwood en La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo, películas que completan la Trilogía del dólar.

Básicamente la sinopsis del filme, se resume en un pistolero (Clint Eastwood) que llega a un pueblo fronterizo de Estados Unidos y México donde dos familias rivales, los Rojo y los Baxter, se disputan el control del pueblo. El pistolero (Clint Eastwood) va ofreciendo sus servicios a unos y otros según la conveniencia, con el único de objetivo de conseguir un puñado de dólares, antes de que la situación se agrave entre las dos familias y se complique la situación del pistolero. Esta obra es un remake de Yojimbo, una obra maestra de samuráis realizada por Akira Kurosawa.

Finalmente, Clint Eastwood resultó ser el tipo perfecto para el papel protagonista, dada la mirada vacía y el rostro impertubable que Leone buscaba para la película. A pesar de que actor y director casi no intercambiaron palabras durante el filme debido a problemas para interpretar un mismo idioma, Clint Eastwood clavó el papel de mercenario lacónico, mal afeitado y fumador de puros, limitando los diálogos a frases cortas pero rígidas como se observa en los diálogos que heroifican al protagonista:

- Prepara tres cajas.

- ¿Eh? (va donde los Baxter)

- ¡Eh, Tú! ¿No te habíamos dicho que no queríamos verte mas por este sitio? ¿Donde está tu penco? ¿Has dejado que se te escape? (Risas)

- De esto venía a hablaros, se lo ha tomado a mal... Mi caballo, se ha disgustado por los 4 tiros que le distéis entre las patas, y ahora no quiere atender a razones.

- ¿Quiéres tomarnos el pelo?

- No, yo he comprendido enseguida que estabáis bromeando, pero él se ha ofendido. Y ahora pretende que le deis excusas.

- (risas)

- Hacéis muy mal en reiros. (cesan las risas). A mi caballo le molesta la gente que se rie, se figura que os estáis burlando de él. Pero si me aseguráis que le pediréis perdón, con un par de cozes en la boca os aseguro que saldréis del paso.

- (se oyen cuatro disparos)

- ¡Quise decir cuatro cajas...! (sepulturero)

Por un puñado de dólares al igual que otros westerns de Leone pasaron a denominarse spaghetti western. Aunque de primera mano, esta nomenclatura se estableció de un modo despectivo debido al poco trato por la figura femenina. Fue el tiempo quien otorgó reconocimiento al trabajo del cineasta, el cual aportó nuevas cosas al género y modificó completamente la forma de hacer películas del oeste en una época de declive para el Far West. Más allá del tono exagerado, destaca el gran uso del formato scope, con un extremado gusto en la composición de los planos, incluido el primer plano que Leone utiliza para dotar a los duelos de una gran expresividad junto con los planos americanos tan útiles cuando el revólver adquiere valor. Por otro lado, la inolvidable partitura del maestro Ennio Morricone hacen de este Western una obra a admirar y que descubrió a tres grandes del cine de la segunda mitad del siglo XX; Sergio Leone, Clint Eastwood y Ennio Morricone. Javier Cosío