Giù la testa

Agachate Maldito, Sergio Leone, James Coburn, Rod Steiger, Romolo Valli, Maria Monti, Rik Battaglia, Franco Graziosi

No me hables de revolución

Hazme el favor de no hablarme más de revoluciones. Yo sé muy bien lo que es eso y como empieza. Llega un tío que sabe leer libros y vá a donde están los que no saben leer libros, que son los pobres, y les dice ha llegado el momento de cambiarlo todo... ¡Narices! Sé muy bien lo que digo, que me he críado en medio de revoluciones. Los que leen libros les dicen a los que no saben leer libros, que son los pobres, aquí hay que hacer un cambio, y los pobres diablos van y hacen el cambio. Luego los más vivos de los que leen libros se sientan alrededor de una mesa y hablan y hablan, y comen. ¡Hablan y comen! y mientras... ¿qué fue de los pobres diablos? ¡Todos muertos!.. Esa es tu revolución... Por favor, no me hables más de revoluciones. Sergio Leone

Mi intención con esta reseña no es otra que contribuir en la medida de lo posible a que se empiece a reconocer esta joya cinematográfica que es Agáchate, maldito!. El semiolvido en que se encuentra y el cierto desprecio que se detecta entre aquellos pseudoseguidores de Sergio Leone es una situación totalmente injusta. Y eso que en su momento la película tuvo una buena acogida entre el público, sobre todo en Europa evidentemente. Pero los críticos, que llevaban tiempo deseando cazar a Leone y a su obra no tardaron en ponerla verde, lo cuál hizo mucho daño con el tiempo.

Pero las razones de esta subvaloración por parte del público en la actualidad son varias, y algunas con bastante razón. Para empezar no era una obra totalmente de Leone en un principio, ya que él no la iba a dirigir, se pensó en Bogdanovich (¿estaban locos?) y en Sam Peckinpah (este la rechazó) y al final el director de segunda unidad parecía el elegido, hasta que el divo de Steiger dijo que sin Leone de director no rodaba. Y nos hizo un favor porque la película ganó para bien.

También es verdad que el montaje -cortado en bastantes minutos- no ayuda mucho a que se valore como debe ya que hace que sea confuso y muy desordenado, y que además el feísmo estético -en esta película incrementado- es un handicap para puristas. A lo que hay que añadir que no existe una buena edición en DVD en la actualidad y se proyecta poco o nada por la televisión. Aún así es una película con un argumento fascinante, que aunque pretende divertir con grandes dosis de aventuras y western también tiene un lado político y filosófico, sobre todo en la segunda parte del filme. En cualquier caso el oficio de Leone con la cámara es envidiable y consigue momentos de una belleza sublime con muy poco.

La música de Ennio Morricone es fabulosa, particularmente pienso que es de las que más me gustan, con esa voz tan extraordinaria de Edda Dell'Orso, inolvidable. La película tiene muchos momentos mágicos y personajes inolvidables como el general Coronel Günther Ruiz y su estética nazi. También encontramos referencias a otras películas como Grupo salvaje y a obras pictóricas como los fusilamientos del 2 de mayo.

Y en cuanto a los actores principales decir que a James Coburn lo considero uno de los mejores actores norteamericanos de todos los tiempos, traza un personaje de una gran amargura pero a la vez que irradia seguridad y desde luego eso también hay que agradecérselo al guión, magnífico como no podía ser de otra forma con el sello de Sergio Donati. Por el contrario Rod Steiger está mucho más flojo, sobre todo excesivamente manierista para un personaje que aunque carnavalesco valía con fijarse en el papel de Tuco de Elli Walach. Vircenguetorix (Valencia) Filmaffinity